Mantenimiento de piscinas

Guía básica de mantenimiento de Piscinas & Spas

 

El agua es un líquido vital para la vida y necesaria en distintos ámbitos de nuestra existencia, tales como la salud, higiene, deporte y esparcimiento.

 

En esta guía, hablaremos de las mejores prácticas para mantener limpia y sana el agua de las piscinas, siempre buscando preservar la salud, comodidad de sus usuarios, así como la economía y facilidad de sus operadores.

¿Por qué es necesario darle mantenimiento a una Piscina?

 

Ya que es importante la prevención de enfermedades en los usuarios, ya sea por contacto o ingestión del agua, además del aspecto estético que es también importante.

 

Las piscinas reciben contaminantes externos y microorganismos que tarde o temprano, sin un correcto mantenimiento, terminan descomponiendo el agua y dejándola en condiciones poco sanas y muy desagradables a los sentidos.

 

Existen distintos factores que afectan o contribuyen a la calidad del agua o cantidad de contaminantes y microorganismos que llegan a esta y demandarán más desinfectante (cloro) y/o pueden desbalancear el agua:

 

1.La calidad de la fuente de agua de llenado o de repuesto:

 

Cuando se llena por primera vez la piscina o se repone agua por aspirar a drenaje o evaporación, esta agua llega con muchos contaminantes y un balance químico distinto al ideal o al de la piscina y no ayuda a tener el balance químico adecuado.

2.Los usuarios de la piscina:

 

Los usuarios usan protector solar, cremas, además sudan y desgraciadamente algunos orinan dentro de la piscina.

 

Estos elementos (con amonio), además de demandar más cloro para ser contrarrestados, se llegan a combinar con el cloro y hacen que parte de este se convierta en cloraminas (cloro ineficiente) y que la desinfección no sea la adecuada.

 

Por esto es que se sugiere ducharse antes de entrar a la piscina.

 

3.El agua de lluvia:

 

Al igual que el agua de llenado, el agua de lluvia normalmente trae un balance químico distinto al de de la piscina y contaminantes que demandarán más Cloro, lo que termina descomponiéndose regularmente.

 

4.El aire:

 

Por medio del aire se transporta mucha suciedad y basura que en algún momento terminan mezclados con el agua e incluso disolviéndose en ella.

 

5.Evaporación:

 

Altas temperaturas, tanto de la piscina como del medio ambiente, ocasionan que se consuman ciertos químicos a mayor velocidad (el más común es el cloro) y se tenga que utilizar más.

También influye en esta evaporación el viento y la existencia de cascadas o chorros de agua, ya que al caer el agua se evapora más fácilmente.

 

6.Temperatura de la piscina:

 

Si la temperatura de la piscina es alta (mayor a 28°) el consumo de productos químicos se eleva considerablemente por cada grado que se incremente, ya que la evaporación de algunos químicos se intensifica y las condiciones de vida para algunos microorganismos son propicias para reproducirse.

Todos estos factores hacen que ninguna piscina sea idéntica a otra, ya que una piscina que está a un lado de otra, con las mismas dimensiones, puede utilizar el doble de producto químico, aun con un correcto mantenimiento, si alguno(s) de estos factores es claramente más agresivo que en la otra piscina.

 

Por lo anterior, es muy importante poner atención en los parámetros de balance químico de la piscina, siempre que se presente algún incremento o descenso importante en alguno de los factores mencionados (ya sea por única ocasión o por temporada), ya que la “DEMANDA” de cloro y otros químicos posiblemente se modifique.

 

¿Qué necesito hacer para mantener el agua de una piscina perfecta?

 

Debido a los factores del punto anterior, para mantener al 100% una piscina, no basta con un buen tratamiento químico, se requiere de la combinación de 3 aspectos fundamentales:

 

1.Filtración:

 

Toda piscina requiere de un buen sistema de filtración y circulación.

Si la motobomba es muy pequeña para la piscina o si esta no circula el agua el tiempo suficiente diariamente, así como si el filtro es muy pequeño, está dañado o no funciona correctamente, el agua lo resentirá.

 

La filtración remueve físicamente (de 3 a 30 micras según el medio filtrante), materia en suspensión, tal como basura, polvo, hojas, materia orgánica u otras suciedades en el agua.

 

La circulación ayuda a airear y llevar toda el agua de la piscina al filtro para limpiarla, además de asegurar que los químicos que han sido añadidos se repartan homogéneamente en toda la piscina.

 

No serviría de mucho que el cloro se concentre en la parte baja de la piscina mientras que las bacterias y algas que requerimos eliminar están en la parte profunda de esta.

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